El New York Times hace una apuesta riesgosa
El pasado enero 18 varios sitios de opinión de Internet registraron con sorpresa la aparente decisión del New York Times de empezar a cobrar por su contenido a sus suscriptores de Internet. Inmediatamente decenas de influyentes Blogs declararon esta estrategia como errónea y anticipan su total fracaso, las razones las discutiremos a continuación. Esta decisión afecta a una considerable cantidad de usuarios lectores del periódico aproximadamente 20 millones de ellos.
Según fuentes cercanas al Director del diario Arthur Sluzberger Jr, se estaban considerando dos modelos para dar este paso, el primero es el de copiar la estrategia del Wall Street Journal de cobrar por cierta parte del contenido o gran parte del mismo, y la otra de poner un sistema de “taxímetro” donde los usuarios se verán obligados a pagar a partir de cierto número de artículos leídos. Actualmente el Times obliga a sus lectores a sacar una cuenta gratuita para leer los artículos y ahora quieren extender ese modelo a uno monetario.
Las directivas del diario deben repensar esta decisión, hay muchos lectores que ni siquiera leerán un artículo por tener que ingresar a una cuenta gratuita, el modelo monetario que quiere adoptar el times puede convertirse un una barrera inseparable para muchos. Pero el fondo del asunto es que el Times debe responderse la siguiente pregunta, ¿Qué tanto valor puede agregarle el Times a su oferta para competir con el contenido gratuito de Internet?
En primer lugar la oferta gratuita de contenido que existe en Internet es gigantesca. No más en el aspecto de “opinión”, existen incontables Blogs que se apoyan en sitios como Google News que incluso personalizan el contenido para usuarios particulares según sus gustos. El New York Times debe es competir con la calidad y profundidad de su contenido que supongo es la estrategia actual del periódico.
Adicionalmente el Times tiene que tener muy en cuenta los hábitos de los internautas quienes no llevan en muchos casos patrones de lectura lineales. Muy pocos usuarios, interesados en una noticia, estarán satisfechos con la información que les brinda un solo artículo del diario. En general buscarán otras fuentes de información para completar su visión o profundidad sobre un tema. A eso hay que sumarle que una de las más importantes características de los sitios modernos de noticias es la lectura cross-site donde los usuarios siguen vínculos afuera del sitio para ampliar noticias que sean de su interés. Los blogs usan esta característica de Internet de manera intensiva, citan a otros autores, fuentes de noticias o empresas que necesiten referenciar. Este comportamiento por naturaleza guía a los usuarios a otros sitios externos. Es más, el tabbed browsing de los navegadores modernos es justamente una característica que habilita este comportamiento en los usuarios. Las personas tienden a abrir muchas pestañas sobre un mismo tema. Muchos usuarios no querrán centrarse en leer noticias de una única fuente, y no verán la utilidad de pagar por una fuente cuando seguramente consultarán otras fuentes externas durante gran parte de sus sesiones de lectura.
El otro factor de importancia es la especificidad del contenido. Herramientas como los lectores de fuentes RSS hacen posible la suscripción a sitios de contenido específico y posibilitan una constante revisión de los usuarios a sus noticias. Al New York Times le será muy difícil competir contra ese nivel de profundidad y variedad de contenidos, en gran parte gratuitos, que existen en Internet.
El tipo de suscriptor es también un factor importante, como es el caso del Wall Street Journal donde en la mayoría de suscriptores son empresas y no personas naturales. En este caso son las empresas las que sostienen el diario y por su tipo de contenido especializado y credibilidad creo que tienen una ventaja sobre medios más generalistas como lo es el Times.
En resumen el Times tiene un gran reto por delante, en algunos casos, donde el contenido es muy específico como es el caso del Wall Street Journal o Autosport.com la estrategia dual de contenido pago y gratuito puede llegar a funcionar. Pero en infinidad de casos como el de Slate.com esta estrategia ha fracasado de manera rotunda.